Poesía pura, mía y tuya

Vine primero
como venimos todos:
desnuda de pies a cabeza.
Pero, en seguida,
empezaron a vestirme
con fastuosos ropajes:
Falsos prejuicios,
miedos irracionales,
estrictos esquemas mentales
complejos e inseguridades
lecciones de modales…
Aprendí que la apariencia
es lo más importante
que es mejor no llorar
ni mostrar tus debilidades
que hay que llegar siempre al final
sin retroceder ni detenerse
en mitad del camino.
¡¡Qué iracundia de hiel y sin sentido!!
Pero poco a poco
me fui desnudando
y tú me sonreías
y me quedé de nuevo
con la túnica de mi inocencia antigua
 creí de nuevo en mí misma
y empecé a escribir poesía.
Pura, desnuda,
tuya y mía.

@solecismos

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