Television- Roald Dahl

Television

The most important thing we’ve learned,So far as children are concerned,

Is never, NEVER, NEVER let
Them near your television set —
Or better still, just don’t install
The idiotic thing at all.
 
In almost every house we’ve been,
We’ve watched them gaping at the screen.
They loll and slop and lounge about,
And stare until their eyes pop out.
(Last week in someone’s place we saw
A dozen eyeballs on the floor.)
 
They sit and stare and stare and sit
Until they’re hypnotised by it,
Until they’re absolutely drunk
With all that shocking ghastly junk.
 
Oh yes, we know it keeps them still,
They don’t climb out the window sill,
They never fight or kick or punch,
They leave you free to cook the lunch
And wash the dishes in the sink —
But did you ever stop to think,
To wonder just exactly what
This does to your beloved tot?
 
IT ROTS THE SENSE IN THE HEAD!
IT KILLS IMAGINATION DEAD!
IT CLOGS AND CLUTTERS UP THE MIND!
IT MAKES A CHILD SO DULL AND BLIND
HE CAN NO LONGER UNDERSTAND
A FANTASY, A FAIRYLAND!
HIS BRAIN BECOMES AS SOFT AS CHEESE!
HIS POWERS OF THINKING RUST AND FREEZE!
HE CANNOT THINK — HE ONLY SEES!
 
‘All right!’ you’ll cry. ‘All right!’ you’ll say,
‘But if we take the set away,
What shall we do to entertain
Our darling children? Please explain!’
 
We’ll answer this by asking you,
‘What used the darling ones to do?
‘How used they keep themselves contented
Before this monster was invented?’
Have you forgotten? Don’t you know?
We’ll say it very loud and slow:
 
THEY … USED … TO … READ! They’d READ and READ,
AND READ and READ, and then proceed
To READ some more. Great Scott! Gadzooks!
One half their lives was reading books!
 
The nursery shelves held books galore!
Books cluttered up the nursery floor!
And in the bedroom, by the bed,
More books were waiting to be read!
 
Such wondrous, fine, fantastic tales
Of dragons, gypsies, queens, and whales
And treasure isles, and distant shores
Where smugglers rowed with muffled oars,
And pirates wearing purple pants,
And sailing ships and elephants,
And cannibals crouching ’round the pot,
Stirring away at something hot.
(It smells so good, what can it be?
Good gracious, it’s Penelope.)
 
The younger ones had Beatrix Potter
With Mr. Tod, the dirty rotter,
And Squirrel Nutkin, Pigling Bland,
And Mrs. Tiggy-Winkle and-
Just How The Camel Got His Hump,
And How the Monkey Lost His Rump,
And Mr. Toad, and bless my soul,
There’s Mr. Rat and Mr. Mole-
Oh, books, what books they used to know,
Those children living long ago!
 
So please, oh please, we beg, we pray,
Go throw your TV set away,
And in its place you can install
A lovely bookshelf on the wall.
 
Then fill the shelves with lots of books,
Ignoring all the dirty looks,
The screams and yells, the bites and kicks,
And children hitting you with sticks-
 
Fear not, because we promise you
That, in about a week or two
Of having nothing else to do,
They’ll now begin to feel the need
Of having something to read.
 
And once they start — oh boy, oh boy!
You watch the slowly growing joy
That fills their hearts. They’ll grow so keen
They’ll wonder what they’d ever seen
In that ridiculous machine,
That nauseating, foul, unclean,
Repulsive television screen!
 
And later, each and every kid
Will love you more for what you did

Televisión (Traducción)

La cosa más importante que hemos aprendido

En lo que a los niños se refiere

Es a NUNCA, NUNCA dejarlos

Estar cerca de la televisión

O mejor aún, ni siquiera instalar

Esa estúpida cosa.

 

En casi todas las casas en que hemos estado

Los hemos visto frente a la pantalla

Ellos se recuestan, se levantan y se acomodan,

Y se quedan allí hasta que los ojos se les salen.

(La semana pasada en un lugar vimos

una docena de ojos en el piso)

 

Ellos se sientan y miran y miran y se sientan

Hasta que son hipnotizados,

Hasta que se embriagan

Con toda esa espantosa basura.

 

Ah sí, sabemos que los mantiene quietos

No trepan por las ventanas,

Nunca pelean o patean o golpean,

Te dejan libre para para preparar el almuerzo

Y lavar los platos —

¿Pero se han puesto a pensar,

A preguntarse exactamente qué

Le hace esto a sus amados pequeñines?

 

¡LES PUDRE LA CABEZA!

¡ACABA CON SU IMAGINACIÓN!

¡LES OBSTRUYE Y LLENA LA MENTE!

HACE QUE UN NIÑO SEA TAN SORDO Y CIEGO

QUE YA NO PUEDE ENTENDER

¡UNA FANTASÍA, UN CUENTO DE HADAS!

¡SU CEREBRO SE VUELVE TAN SUAVE COMO EL QUESO!

¡SU CAPACIDAD DE PENSAR SE OXIDA Y SE CONGELA!

¡YA NO PUEDE PENSAR – SOLAMENTE VE!

 

‘¡Está bien!’ gritarán todos. ‘¡Está bien!’ dirán ustedes,

‘Pero si nos llevamos la televisión,

¿Qué haremos para entretener

A nuestros queridos niños? ¡Por favor expliquenme!’

 

Responderemos preguntándoles,

¿Qué solían hacer nuestros tesoros?

‘¿Cómo se mantenían felices

Antes de que este monstruo se inventara?’

¿Lo han olvidado? ¿No lo saben?

Lo diremos muy fuerte y lento:

 

¡ELLOS … SOLÍAN … LEER! Ellos LEÍAN y LEÍAN,

y LEÍAN y LEÍAN, y luego procedían

a LEER más. ¡Increíble! ¡Santo cielo!

¡La mitad de sus vidas era leer libros!

 

Los estantes de las guarderías tenían libros en abundancia

¡Los libros llenaban en el suelo!

Y en la habitación, en la cama

¡Más libros esperaban ser leídos!

 

Tales maravillosas, bellas, fantásticas historias

De dragones, gitanos, reinas y ballenas

E islas del tesoro y playas lejanas

Donde los contrabandistas remaban con remos silenciosos

Y los piratas usan pantalones morados,

Y navegan barcos y elefantes,

Y los caníbales se reúnen junto al fuego

Revolviendo algo caliente.

(Huele delicioso, ¿que puede ser?

Santo Dios, es Penélope.)

 

Los más jóvenes tenían a Beatrix Potter

Con el Sr. Tod, el malvado,

Y La Ardilla Nuececita, Pigling Bland,

Y la Sra. Tiggy-Winkle y-

Cómo el camello ganó su joroba,

y como el mono perdió su trasero,

Y el Sr. Sapo, y que Dios me bendiga,

Aquí están el Sr. Rata y el Sr. Topo-

¡Ah, libros, qué libros solían conocer,

Esos niños vivieron hace mucho!

 

Así que por favor, oh por favor, les rogamos, rezamos,

Para que tiren su televisión a la basura,

Y en su lugar puedan instalar

Una hermosa biblioteca en la pared.

 

Luego llenen los estantes con montones de libros,

Ignorando las malas miradas,

Los gritos y chillidos, las mordidas y patadas,

Y a los niños golpeandolos con palos-

 

No teman, porque les prometemos

Que, en una semana o dos

De no tener nada más que hacer,

Ellos empezarán a sentir la necesidad

De tener algo que leer.

 

Y una vez que inicien — ¡Caramba!

Verán como crece lentamente la alegría

Que llena sus corazones. Ellos crecerán tan apasionados

Ellos se preguntarán sobre lo que han visto

¡En esa ridícula máquina,

Esa nauseabunda, asquerosa, sucia, y

Repulsiva pantalla!

 

Y al final, todos y cada uno de los niños

Los amarán más por lo que han hecho.

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